Habitar la claridad gallega entre la materia y el paisaje.
La vivienda se asienta en el paisaje de Pontevedra como una prolongación natural del terreno.
Construida con piedra local y madera, celebra la luz suave y el clima templado de las Rías Baixas.
Los espacios intermedios —galerías, porches, terrazas cubiertas— difuminan los límites entre interior y exterior, permitiendo habitar el jardín durante todo el año.
Una casa gallega contemporánea que busca serenidad, arraigo y apertura, entre la calidez de la madera y la transparencia de la luz.